Hans Gildemeister: Copa Davis y arcilla, un sólo elemento

El 9 de febrero de 1956 nació en Lima, Hans Gildemeister. Destacando en el tenis profesional con su revolucionario revés a dos manos y la solvencia que tuvo en la arcilla. Un hombre que hizo de la Copa Davis algo mas que un evento.

Nació del matrimonio formado por los peruanos de ascendencia alemana Benito Enrique Gildemeister Ruemann y Elena Bohner Schertel; posteriormente su familia se afincó en Chile, donde comenzó practicando distintos deportes. Un chico sencillo e inquieto que practicaba diferentes deportes como el fútbol y el tenis. Fue formado en el club Stade Francais de Santiago, donde su papa lo llevaba todos los fines de semanas.

Disciplina y orden, más cerca del éxito

En 1970, a los 14 años, se adjudicó por primera vez el torneo Orange Bowl en Miami y repitió la hazaña, en singles y en dobles, en los tres años siguientes. Su idea mental era poder conseguir una buena beca en alguna universidad prestigiosa en Estados Unidos, no con la idea de ser profesional.

Llegar a Estados Unidos lo transformó. Su juego y su mentalidad cambió y en base a esfuerzo y sacrificio pudo dar el salto definitivo al ATP. Un tipo con técnica e inteligencia táctica que hizo que ascendiera rápidamente en el circuito, especialmente en los dobles.

Su primer torneo profesional lo ganó en 1976 en el Challenger de Santiago. En 1979 llegó a cuartos de final en Roland Garros, ese mismo año ganó el torneo Conde de Godó y fue finalista en Boston. En 1980 fue semifinalista del Open de Madrid, marcando una era dorada para el chileno, que consiguió su mejor ranking de singles ese mismo año, ocupando el puesto 12 del escalafón mundial.

Una anécdota particular se dio en 1983, cuando Hans Gildemeister perdió en cuatro sets frente al número 1 del mundo, Jimmy Connors, por 6-3, 6-1, 5-7 y 6-1 en Roland Garros, siendo esta la primera vez que un chileno lograba sacarle un set al líder del ranking mundial.

Copa Davis: felicidad ante todo

En 1977, Hans hizo su debut en Copa Davis frente a Bolivia, cuando estaba entorno a los 50 mejores del mundo. La serie se disputó en el Court Central del Estadio Nacional con triunfo chileno por un inapelable 5-0. El equipo capitaneado por Luis Ayala hizo debutar a Gildemeister y puso la serie 2-0 transitoriamente, superando a Ramiro Benavides por 6-2, 6-2 y 6-1.

En 1978, Hans Gildemeister rubricó una tarde para el recuerdo en el tenis chileno al superar en el court del Estadio Nacional a Guillermo Vilas por 9-7, 6-3, 3-6 y 6-4. Triunfo importante que ratificó sus progresos y proyecciones al dar cuenta del astro argentino, en ese minuto, número 1 del mundo. Que supo así de su primera derrota en nuestro país como singlista. Chile finalmente terminó ganando la serie por 3-2 frente a Argentina.

Su mayor característica fue la fiereza con la que defendió los colores nacionales en los enfrentamientos por Copa Davis. En este torneo venció a rivales de la talla del nombrado Guillermo Vilas y José Luis Clerc (4 °), en el propio Buenos Aires, y alcanzó la dimensión de ídolo para los aficionados del tenis.

En 1986 Junto a Jaime Fillol, luego de perder sus partidos de individuales ante los argentinos Horacio de la Peña y Martín Jaite por Copa Davis, el “biónico” ofrendó sus raquetas al público, dio la vuelta olímpica y se fue como un grande, con un récord de 23 triunfos y sólo 6 derrotas. Nunca más volvió a jugar un partido de singles.

Gildemeister se convertiría en un héroe nacional, en momento de cambios para el tenis chileno, viviendo en una época de recesión tenística.

Calidad, inteligencia: Las características del “Bionico”

Durante su carrera destacó tanto en singles como en dobles, pero fue en dobles donde se sintió apoyado, querido y manifestó su mayor potencial.

En el Circuito Mundial de la ATP ganó 27 títulos, cuatro ATP 250 individuales y 23 en dobles, siendo el chileno con el mayor número. En dobles fue finalista del Torneo de Roland Garros masculino en 1982 y obtuvo los Masters 1000 de Montecarlo, Hamburgo (2) y Roma. Según los especialistas es el mejor doblista de Chile en la historia.

Destacó en los binomios junto al ecuatoriano Andrés Gómez, ganando varios campeonatos y ocupando en 1988 su mejor ranking mundial en esta especialidad, 22° con 32 años. Junto a Gómez participaron en el torneo de maestros, que solo disputaban las ocho mejores duplas del momento. Gildemeister y Gómez se consagraron campeones y por ende, como la mejor dupla de 1986. Alcanza su mejor ranking , 5° del mundo en 1987.

Finalmente, “el biónico” se retiró en 1991, convertido en un estandarte del tenis nacional antes de la generación dorada. Fue el gran propulsor para que el público se encontrara con el tenis en el estadio. Alentaba a la gente y lograba una sintonía muy fuerte. Sin lugar a duda un personaje importantísimo en cambiar la cara del deporte “blanco”. Un hombre sabio, inteligente y reconocido como un gran estratega, siempre destacando por su gran labor en partidos cerrados.

Marcó una época y será recordado por siempre como el “León de Copa Davis”.

Author: Alejandro Valdivielso

Periodista titulado UDD 2019. Columnista Arenga del Abuelo y Universo Deportivo.