Las Lobas aúllan por seguridad: la incertidumbre del balonmano femenino

El handball de mujeres fue uno de los deportes nacionales que más avanzó a lo largo del 2020. El anuncio de que una nueva chilena viajaba a Europa para unirse a un club español se volvió pan de cada día para el polideportivo, mientras que algunos casos emblemáticos, como Belén Canessa, llegaban incluso más allá, sumándose a las campeonas de Italia y ganando títulos con su nueva camiseta en el viejo continente. Sin embargo, más allá del progreso mostrado por el balonmano femenino, las Lobas siguen presas de los mismos vicios que estancan el desarrollo de este deporte.

A finales de 2019, el español Diego Soto había tomado el mando de la selección de mujeres, aproximadamente luego de un año en que las chilenas estuvieron sin entrenador, haciendo que la polémica espera de tres meses por el anuncio del nuevo DT de La Roja parezca un mero trámite mañanero en comparación.

Los resultados con el europeo fueron inmediatos, en cosa de meses, se duplicó el número de jugadoras chilenas en el viejo continente, en gran parte gracias a las gestiones de Soto que se encargaba de ayudar a posicionar a las balonmanistas y comunicarlas con diversos clubes.

Así, el nivel de las nacionales se fue elevando cada vez más, y aunque no fue posible jugar ningún partido a nivel de selecciones durante el 2019, el avance del trabajo era evidente.

Sin embargo, a finales del 2020, Soto fue desvinculado de la selección de un día para otro y ya a meses de la confirmación de esta decisión, aún no se han explicado las decisiones de esta determinación que se da sin que el español haya tenido la posibilidad de comandar ningún partido.

Sobre esto, Las Lobas declararon que la destitución de Soto “fue un golpe súper duro para todo el equipo y para el balonmano femenino en general, porque no solo era el director técnico de la selección adulta, sino que también era el encargado de todas las categorías inferiores, así como formador de entrenadores a nivel nacional”.

Normalmente, el “proceso Soto”, estaba programado para desarrollarse hasta los Juegos Panamericanos de Santiago 2023, que es el objetivo principal de la selección. Así, el trabajo siempre se vio enfocado hacia esta meta a largo plazo, realizando proyectos que permitieran potenciar lo más posible al combinado nacional y las jugadoras de cara a este evento.

Por lo mismo, las seleccionadas expresan que el anuncio las tomó por sorpresa, ya que siempre se habló de que este proceso se mantendría hasta Santiago 2023, un proyecto con el que Soto también estaba comprometido y por el que mostraba gran interés.

Es por ello, que esto representó un golpe realmente duro para Las Lobas, que con esfuerzo, habían logrado sobreponerse a un año verdaderamente duro, marcado por la pandemia del COVID-19, para continuar avanzando con todas las dificultades adicionales que eso significaba.

“Ha sido un año difícil para todo el mundo (el 2020). Para nosotras poder seguir entrenando y realizar concentración todas juntas tenía una dificultad extra, ya que la mayoría vivimos en el extranjero. Aún así, a pesar de la situación actual que vivimos por la pandemia, desde nuestra perspectiva, Diego supo sobrellevarla de la mejor manera, tanto dentro como fuera del balonmano, desde un enfoque individual y grupal, lo que aumentaba nuestras expectativas de su rendimiento como entrenador en una competencia oficial. Situación que no alcanzamos a vivir”, declararon desde Las Lobas.

Esta situación se ha vuelto cada vez más compleja para las seleccionadas, sumidas en un clima de incertidumbre, pues además de recibir esta noticia de forma repentina, a meses de que se hiciera oficial la salida de Soto, aún no tienen ninguna respuesta sobre los motivos de su desvinculación.

“No nos han dado ninguna razón mediante una vía formal, como así lo solicitamos a través de una carta a los entes responsables. Entendemos que sus empleadores no tienen la obligación de dar explicaciones, pero como en cualquier ambiente laboral, existen rumores de su salida, de los cuales a nosotras no nos parece oportuno hablar, simplemente porque siguen siendo rumores”, aseguraron desde Las Lobas.

Asimismo, las seleccionadas continuaron señalando que “aún así, si somos sinceras, y al no tener ninguna respuesta oficial, la cual creemos era necesaria por respeto a nuestro trabajo, a nosotras nos parece injustificada la salida de Diego Soto”.

Pero esta situación, por compleja que parezca, tampoco es una novedad para las chilenas, que en la última década tuvieron siete entrenadores diferentes, estando en algunos casos más de un año sin un DT al mando de la selección.

Ahora ¿esos constantes cambios de técnicos fueron por los malos resultados? La verdad, los registros permiten cuestionarselo, al menos en algunos de estos casos. Durante la última década, Chile, pese a acumular más de dos años sin entrenador fijo durante dicho lapso, obtuvieron el quinto lugar del Panamericano de Mar del Plata 2013, el segundo puesto de los Bolivarianos, bronce Odesur 2014, plata en los Bolivarianos del 2017, además del tercer lugar en los Odesur 2018 y el cuarto puesto del Sudamericano de Brasil en el mismo año. Es decir, incluso bajo estos contextos, Las Lobas rinden.

Gráfica por José Tomás Pinto Pincheira

 

Afortunadamente, en esta oportunidad, las seleccionadas no tuvieron que esperar tanto para que se anunciara su nuevo entrenador, quien ya venía trabajando con ellas, pero ahora se haría cargo del seleccionado como DT: Felipe Barrientos, portero de la selección masculina.

Los pergaminos del arquero como entrenador son bastante buenos, ha tenido la posibilidad de participar de cursos en Europa y su formación es muy destacable. Sumado a esto, cuenta con una gran experiencia como jugador y varios Mundiales en el cuerpo, y para rematar las cosas, conoce a las chicas y ha participado con ellas tanto en selecciones menores como en la adulta.

Pero, incluso con la llegada de un DT que muestra todas las condiciones para hacer un buen trabajo, las cosas se complejizan cuando su cargo es anunciado bajo un clima de incertidumbre, del que aclaramos, Barrientos no es ningún momento responsable.

“Hoy en día entendemos que los entrenadores pasan y lo único que se mantiene es el equipo, son Las Lobas. Evidentemente hay muchos sentimientos y sensaciones después de estos 10 años con siete entrenadores distintos, es obvio que las jugadoras han ido cambiando, y que la situación se repita una y otra vez nos hace desconfiar de cada nuevo proceso”, revelaron las seleccionadas.

Además, desde el plantel también señalaron que “entre entrenador y entrenador que va pasando, no podemos negar que existe una falta de motivación de parte de cada una de las jugadoras, pero también nos ha enseñado a ser resilientes y adaptarnos a las situaciones que vengan. Esto no quiere decir que vamos a aceptar que siga pasando lo mismo en la rama femenina”.

Ahora, comenzando un nuevo proceso, se repite el ciclo. Felipe Barrientos llega con excelentes pergaminos y la confianza del plantel, su motivación está, como siempre, a tope, mientras que las jugadoras mantienen su compromiso hacia el proyecto, pero con un sentimiento de incertidumbre en ellas que crece a cada proceso, y es precisamente por ello que se han manifestado para hacer saber su sentir.

“La memoria es frágil y la historia se desvanece, sobre todo si no es contada por sus propias protagonistas. No tenemos la intención de dañar el nuevo proceso que comenzó en 2021, ni entrar en batallas que nos puedan perjudicar, simplemente poder expresarnos, exigir el respeto que merecemos hacia nuestro trabajo e intentar que esta historia no se vuelva a repetir”, comunicaron las chilenas.

Con las miras puestas en Santiago 2023, Las Lobas también mantienen el foco en un desarrollo mucho más de fondo que los logros competitivos, sino la consolidación del proyecto del balonmano femenino a nivel de selecciones, con una estructura que otorgue mayor seguridad y certezas, para que ellas puedan simplemente dedicarse a lo que saben hacer: jugar, pero bajo un contexto que les permita preservar ese juego, entrenar y programarse.

Incluso, ante todas las adversidades que enfrentan actualmente, las seleccionadas siguen claras en su meta: “lo principal para Las Lobas no es el beneficio para las personas que hoy en día componen al grupo, sino para el mejor rendimiento de la selección chilena de balonmano femenino, sin importar quiénes estén en el equipo, quiénes sean sus entrenadores y quiénes se conviertan en los federativos que las dirigen”.

 

Crédito imagen: Play Handball

Author: Isco Saavedra

Director de Universo Deportivo / La Voz de La Pizarra del DT / Podcaster ///// Periodista Deportivo convencido de que los medios deben abarcar más disciplinas que solo el fútbol, y que cuando se hable del balompié debemos hacerlo de manera analítica, crítica y profunda. Actualmente me dedico a mi sitio universodeportivo.cl, colaboro como locutor de La Pizarra del DT, y tengo albergados en Spotify mis podcasts Deportes con Isco y El Rugby de Isco ///// FacebookInstagramTwitter