¿Qué pasa con el Barcelona?

Se complicó la vida el cuadro culé. Los dirigidos por Setién empataron 2-2 ante el Atlético de Madrid, dejando escapar 2 puntos de oro, los cuales le permitían seguir en competencia por el título de La Liga.

Los blaugranas se alejan cada vez más y ven como el Real Madrid se escapa a pasos agigantados. Las miradas de los hinchas y los expertos de este deporte están volcadas en cómo el DT arregla el vestuario y los resultados. Al parecer, los últimos dos partidos de los culés han dictaminado la posible destitución del ex entrenador del Real Betis.

¿El problema? El fútbol evoluciona. Los procesos son claves para que todo orden de cosas vaya mejorando. Esto es lo que no logra entender el Barcelona. Es uno de los pocos equipos en el mundo que sigue ciñendo el estilo de juego marcado por la posesión y el toque, pero sin formarlo con intérpretes adecuados para realizar ese estilo de fútbol, luego del retiro de los grandes referentes del “Tiki-Taka”, como Xavi e Iniesta.

Hoy en día, hasta el Manchester City de Pep (quien fue el expositor contemporáneo de esta ideología), evolucionó en su planteamiento, adaptándolo a sus nuevos jugadores y formando plantillas para seguir esta línea, claramente, cambiando matices que lo adapten al desarrollo del balompié en la última década.

Es difícil encontrar las respuestas. Setién intentó plasmar su propio estilo de juego (3-5-2), pero este funcionó bastante poco, ya que el sistema que siempre ha manejado el Barcelona es el 4-3-3 (algunas veces muta a 4-4-2) y en vista de aquello, el santanderino se tuvo que adaptar a lo que tenía. Aún así, el equipo es dinámico y mantiene ideas bastante claras en la cancha, pero el conformismo asienta en la banca culé. Muchas veces se prima más “jugar bien” que “jugar bien y ganar”. Eso no puede ocurrir en un equipo de talla mundial.

Las declaraciones de Setién no aportan tampoco. La desunión complica más la situación, sobre todo con los jugadores emblemas y potentes que tiene. En el último partido del Barcelona, el técnico blaugrana decidió ingresar en el minuto 90 a uno de los mejores jugadores del mundo (y se supone que es diferencial), Antoine Griezmann, generando una polémica por su tardío ingreso.

“Le veo bien, pero el problema es que no pueden jugar todos. Es verdad que en este momento no era lógico sacarlo, pero lo estábamos haciendo bien. Riqui Puig lo hacía muy bien, a Suárez siempre hay que tratar de tenerlo en el campo, Leo igual, y no era fácil encontrarle un sitio sin desestabilizar el equipo, quitando un medio, o con otra opción. Es duro para un jugador de su nivel, pero las circunstancias me han obligado a ello” declaró el estratega.

Una ilusión es el apoyo que le da la dirigencia a Quique Setién. Según Diario Gol, Josep María Bartomeu y otros directivos blaugranas apoyaron a su director técnico, pero al mismo tiempo, ya tienen decidida su salida de la tienda culé. ¿Es un respaldo?

Al parecer, las horas están contadas para Setién, quien podría salir del Barcelona sin sumar ningún título con uno de los elencos que se consagró entre los más importantes del siglo XXI, gracias a un estilo de juego característico, un “Tiki-Taka” al que hoy se aferran con firmeza, pero que ya no parecen estar sabiendo ejecutar como solo el Barça podía hacer.

Author: Tomás Orellana

Estudiante de periodismo de la Universidad Nacional Andrés Bello (UNAB). Columnista de Universo Deportivo.